Me aprovecho de tu naturaleza dócil y sumisa para conseguir lo que quiero cuando quiera.
Si realmente deseas que yo sea tu hogar y lo que le da sentido a tu triste vida, pertenecerme y y servirme, te tiendo mi mano.
Te recibo en Mi Reino.
Vamos, demuéstrame que tu sumisión es real.
Convenceme que tu interés es verdadero regalándome todo lo que quiero y exijo.